martes, 21 de agosto de 2012

Mente, Miente

I

Desperté de golpe y muy agitado, había sido un sueño terrible, nunca antes me había pasado, nunca fui un tipo muy miedoso con los fenómenos paranormales, pero esto era distinto, algo mucho mas escalofriante, mire el techo de mi pieza, me detuve un momento en la ampolleta, mi respiración aun era agitada, la luz de repente se prendió y se apago sola, cambie mi mirada al interruptor por si alguien lo había hecho, no había nada, no quería levantarme, me sentía con el cuerpo pesado, mis manos las sentía mojadas, luego mis piernas se durmieron de un segundo a otro, mis ojos se abrieron mas, tire las sabanas hacia atrás, golpee mis piernas para que reaccionaran, el miedo se estaba apoderando de mí, de un momento a otro mis piernas ya no estaban dormidas, pero empece a sentir voces en mis oídos, gritos, como los del sueño, pero no tan espantosos, si no que en un volumen bajo, pensé que aun estaba soñando, me levante, quería despertarme de cualquier forma, toque el suelo con mis pies, estaba mojado, mire hacia abajo y había una mancha húmeda de sangre que se perdía en el camino hacia la puerta y volvía en la parte trasera del armario que estaba al lado de la puerta, mire mi velador, lo abrí, saque mi arma, me la puse en la sien, quería despertar de una u otra forma, pero me arrepentí, aun no sabia si en verdad era un sueño o en realidad estaba despierto y todo esto era el principio de alguna enfermedad que pude haber agarrado por ahí, pero, ¿quién explica las manchas de sangre en la puerta y al principio de mi habitación? ya no sabía que pensar. Tome aire, camine hacia afuera con mi arma, quería comprobar si en serio todo esto era un sueño o era real, mire hacia los lados, todo era normal, pero de pronto un grito sale de la pieza de al lado, se escucha el nombre Lola, era el mismo, el mismo nombre que escuche en ese maldito sueño, tan bizarro, tan tenebroso, tan triste. Corrí hacia la pieza de al lado, trate de abrir la puerta, los gritos eran aun mas fuertes, sentía temor, quería llorar, no porque tuviera pena, los gritos eran desagradables, tristes, desgarradores, de pronto se prende el televisor de mi pieza sin nada en ella corrí a ver que pasaba, estaba negra y con colores difuminados, desteñidos y mostrando imágenes que no entendía bien por un lapso de dos segundos, todo era muy similar a mi maldito sueño, los gritos seguían cada vez mas fuertes tanto asi que se tornaban insoportables, era obvio, era otro sueño, pero mi arma ya no estaba, se me debió haber caído cuando corría a abrir la puerta. Salí afuera de la casa, busqué un lugar donde pudiera despertar de algún golpe o algo, mire el departamento de cinco pisos de "el viejo loco", subí hasta arriba, los gritos seguían, no había nadie, lo comprobaba era un sueño mas, pero un sueño terrible, como si el antiguo sueño me hubiera seguido hasta otro mas grande y me hubiera destrozado la mente de una forma abismal, quería despertar, llegue al quinto piso, no era mucha la distancia, en ese momento, mire hacia abajo, mire el cielo y las estrellas se empezaron a mover de una forma circular, los gritos se iban y las estrellas empezaban a entonar una música agradable para mis oídos tanto así que la necesidad de despertar ya era nula, quería seguir ahí, pero parte de mi quería irse, entre la música de las estrellas, se nombraba de nuevo a Lola, no sabia quien era Lola, solo lo había escuchado en sueños. Después de bastante relajo con esa música dichosa, que calmo mis ansias de despertar, al terminar todo quedo en silencio, caí al suelo, pero no se que suelo, desde ese momento mi mente se perdió en imágenes vagas, olores nunca antes sentido y mas sensaciones que ya no hay tiempo para explicar. Desperté y mi mente se oscureció y me pare y me halle desnudo, fui al baño, mi rostro ya no era el mismo, quería irme, Beatriz me esperaba en el auto, me acompañaría al médico, no estaba bien, mi mente había ganado una vez mas.

domingo, 12 de agosto de 2012

Sin Lógica

Quiero romper el vidrio sin la sangre en la ventana
y unir mis dientes cada vez mas cerca de mis ojos
nada tiene sentido en un mundo de cometas
los tratas de mirar y dan una vuelta completa

Una mañana nueva con la cara desgarrada
y mis manos suplican por tener una manzana
es fácil conseguir un claro tinte de pintura 
se mueven varias nubes con lluvia descompensada

No quiero ser muy gentil, 
pero los perros no son de aquí
yo vivo en un país donde el viento no corre muy feliz

y camino en un antro de espárragos con la cara en la tierra y cansado
e imagino un mundo sin pieles donde la cara no existe
ahi donde llegan los aviones y se esfuman en un segundo
y sin conocer el mundo salgo en zancos por las estrellas.

y sin embargo, aun quiero saltar
y llegar a la cima del cerro
donde los zatrianos son felices 
y donde corren libres con sus manos enlazadas 

Sin lógica no hay mundo
pero aun no entiendo el sentido de tu cerebro
y el mundo corre en un segundo
como si el reloj convirtiera al hombre en un despistado

viernes, 10 de agosto de 2012

En la Pampa Desertada.

Es aburrido chocar el mar
sin pasar el tiempo en volar
en la torre con la nieve
que pega en la frente y me congela.

Un acústico en los tímpanos
enciende el fuego de la antorcha
quemando sombras por si chocara
en el ojo de la pampa.

En mi ventanilla un cigarro hasta la cola
cae el agua muy pausada y limpia mi mente cansada
captando sonidos interminables
sin fin, hasta el fin.

Cargado hacia la ilusión
de una magia sin sol, mientras la noche
se refugia en mis pies, como aturdiendo mis sentidos
otorgando mas calor al centro de la creación.

Una caricia senil
en la pampa desertada
un color en la mejilla
quizás hoy, quizás mañana.

Allá va quien será el mañana
el hoy ya es pasado
y el pasado no recuerdo
en la pampa desertada.

Un velo sobre el pelo
abriga el rostro de la vergüenza
o quizás, muestra la parte hermosa
de la linea maltratada.

No, no hay consecuencia sin causa
ni tiempo sin pausa, ni momentos sin recuerdos
en aquella pampa desertada
y en la arena virgen sin pisadas.

Creación de cerros altos
silencios misteriosos sin huellas pasadas
y como un loco busco mi manada
en la pampa desertada.

lunes, 6 de agosto de 2012

Y voló

Y voló, no lo pensó, solo se dejo caer, estiro sus brazos, respiró profundo y sentía como se le escapaba y regresaba el viento de su piel, abrió sus ojos, admiró el paisaje, uno de sus sueños se hacía realidad, el volar como las aves, las gaviotas lo inspiraban. Cuando caminaba por la playa, devuelta del trabajo, observaba como esas aves se elevaban y como la brisa le golpeaba en sus plumas, tal y como si fuera un títere, como si algo desde lo alto lo manejara con tanta delicadeza que pareciera como si los hilos fueran tan finos que al mayor movimiento brusco estos se cortarían, frustrando el implacable vuelo de la gaviota. Pensó en que ese hilo no lo protegería a él, ya que sólo algunas especies en la Tierra tenían esa cualidad tan deseosa por algunos, o quizás, solo por él, pero que importaba, volaba, no de una manera delicada, ni tampoco se mantenía en el aire fijo como lo quería, pero sentía el viento, esa corriente campestre, esa brisa mezclada con hojas de los arboles mas grandes, cada segundo que pasaba pensaba en que no era como lo quería, volar como una gaviota, pero era mucho mejor, para su condición de humano que no hacía mas que caminar. Sentía sus pies descansar, sentía su boca llenarse de aire puro, su cara le picaba, su cuerpo se desarmaba, el viento lo cortaba, sintió miedo a morir, pero que más da, ya estaba hecho. El dolor era cada vez mas fuerte, ¿a caso la gaviota sentía dolor al volar?, a lo mejor si, pero su expresión no lo decía, solo sacaba conclusiones y prefirió lo mas placentero. Quizás la gaviota no quería volar y miraba y admiraba al humano como caminaba, como corría, como hablaba, como hacia cosas que ella no podía, o a lo mejor quería nadar, como los peces que cazaba, pero no, todas esas conclusiones eran vagas, claro como si el pudiera saber que quería un ave, ahí comprendió que el humano es el único que nunca esta conforme con lo que tiene, pero cuando lo está desea otra cosa diferente a lo que esta viviendo. Como él que ya no quería estar ahí, sino que quería admirar volar y caminar.