sábado, 27 de octubre de 2012

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Aquí es donde llegue, después de correr.
Después de soñar, después de respirar hondo.
Correr para alcanzar una meta, un sueño
una alegría, un mínimo de triunfo.
Se logra con el tiempo, ocupando el tiempo
no botando el tiempo a un basurero de distracciones.
Sin mis pies no habría de poder llegar donde estoy.
Parado frente al último escalón de mis recuerdos
sin mirar atrás, y recordar las caídas y desilusiones.
Que me ayudaron a abrir más mis ojos.
Cerrando otros sentimientos.
La estúpida manía de tenerme en mis manos.
Soñando lo imposible, alcanzando sueños desgastados.
Aun así, sueño con lo imposible.
Y es hermoso tener un acompañante
que calma tus ansias de volar y correr, a toda velocidad.
Bajando tu velocidad, relajando tu impaciencia.
Es un hecho, si no esta, volar es infinito
correr nos cansa, soñar es un martirio y vivir...
¿Qué hago sin la mano que me dejaba vivir?
Caes como una presa, acechada por tus propias trampas
con las cuales pretendías salvarte.
y conseguir tu último escalón.
Los pensamientos reales no surgían solos.
Quedaban estancados como piedras.
No movían sus pies para alcanzar su escalón
Ni el primero, ni el segundo.
Sin apoyo, sin un empuje de fantasía no eran nada
Estancados en su cuerpo y su mente, cerrados
No dándole espacio a lo imposible
o a lo que podría pasar si imaginan mas allá
Negando cualquier tipo de situación mágica
Pero un empuje de un sueño de medianoche
donde se desconciertan y piensan que soñar es debido
y posible y que si se arriesgan podrán alcanzar su primer escalón
y el segundo y el tercero y así al llegar al último
acompañado de los sueños e ilusiones de un ser que creen mayor
pero a la vez, saben que los dos, aunque opuestos sean
se complementan perfectamente, incitando a soñar al realista,
y de que es posible, y el realista calmando las exuberantes ideas del soñador
que de una u otra forma pueden deprimirlos si no se cumplen, pero el realistas esta ahí
para ayudar y contemplar los dos juntos el último escalón.
Y así, vivimos en el mundo soñadores, realistas, negativos, extremadamente positivos
egoístas, graciosos, calmados, ansiosos, felices, deprimidos, manos sin uñas,
manos cansadas, ojos brillantes, ojos secos, bocas cerradas, bocas pesadas, en fin
Todo necesita su lado soñador o real, tal sea de otro ojos, de otra cara, de otras manos, de otros cuerpos
de otras almas, que son parecidas entre si, pero entre más alejadas, mas real es el sueño.

martes, 16 de octubre de 2012

Mente, Miente

II

Saludé a Beatriz con muy poca fuerza, me preguntó si me pasaba algo, mi cara estaba muy pálida me decía  le dije que no me ocurría nada y que estábamos atrasados que se apresurará o si no el doctor se enojaría, mi cabeza iba a explotar ese sueño me había dejado con un leve miedo a seguir durmiendo, después de salir del doctor y aumentarme las pastillas por lo pálido que estaba y por no pronunciar ninguna palabra ese día, era un claro síntoma de que algo no estaba bien y claro como a él le pagan por cada consulta aunque no haga nada, me recetó mas pastillas. Mi familia entera cree que es un buen doctor pero no lo es, lo sé porque si fuera así, ya estaría bien y no decayendo más y más. Llegue a casa, Beatriz me preparo un café, hacía mucho frío esa noche, se quedo hasta las diez de la noche, limpiando y conversandome de su vida, a mi no me interesaba, seguía mal por ese sueño, había tanto miedo a dormir que aquella noche no pestañee un ojo pensando en las atrocidades que vería si dormía, aunque sea cinco minutos. Así me la pase por dos semanas, Beatriz me venía a ver, pero no notaba mi pésimo genio al no dormir, ya que pocas veces le decía algo, solo pensaba en aquel sueño y que cada vez que pensaba en el sentía que cada acto en el era una señal para mi vida. Tanto así que después de la tercera semana sin dormir, empecé a tomar el sueño como una señal y que no había sido una pesadilla sino más bien un acertijo a descubrir algo o a alguien. Esa semana empece a dormir de nuevo, quería encontrar otra señal. Ese nombre Lola, sabía que podía existir alguien con ese nombre, le pregunté a Beatriz si conocía a alguien llamado Lola, me respondió que no, y se largo a reir, creo que encontró gracioso el nombre Lola. Un día no llego Beatriz a verme me aviso de que había tenido un problema en el trabajo. Aproveche ese tiempo para buscar pistas en el exterior, no había salido solo desde que me ocurrió esto, tenía miedo a salir solo, pero esto derribaba mis miedos, sentía que aquel sueño me llamaba a descifrar sus acertijos. Antes de salir tomé una guía telefónica para ver todos los nombres de locales, calles o personas llamadas Lola o similar. Encontré cinco respuestas, pero cuando llegue a la quinta respuesta mi cabeza se empezó a apretar de una manera desagradable, me tiré al suelo, grité ayuda, me empezó a doler el estómago y gritaba de una manera bestial, un vecino del departamento entro asustado preguntado que me pasaba porque gritaba tanto, le señalé la guía telefónica y que la tirará por la ventana, entre gritos, el no entendía nada, sabia de mi situación pero no la comprendía, de hecho solo Beatriz lo entendía, pero yo no la entendía a ella. A penas pude mantenerme en pies pesque la guía telefónica y la lance por la ventana y caí desvanecido al suelo. Beatriz había llegado a verme como me sentía, la extrañaba, sentía que la necesitaba y la llegada de ella fue como un relajo para ese mal rato, desconocido porque, ¿qué había pasado?, abracé a Beatriz y le dije:

- Como me gustaría que te llamaras Lola, así no buscaría en vano.

Me miró con una cara extraña y sonrió.


martes, 9 de octubre de 2012

Varios y Breves.

Por cada minuto que avanza-que no es en vano-se mueven mis pies
y mi mente busca algún rostro conocido a quien saludar.

Es fácil mentir y creer en que todos son gentiles y que por nuestras espaldas
exponen secretos y mentiras que de tanto pronunciarlas parecen ser verdad, pero no.
Hay veces en que las verdades matan ilusiones, por eso-aunque parezca infantil-
es mejor soñar y tratar de vivir un mundo utópico donde todos queremos ser felices
y todos queremos que nuestras metas y sueños salgan adelante.
Pero la vida no se trata de eso, muchas veces se ha malinterpretado de que el sudor
de un trabajo bien hecho y recibir dinero a cambio de lo terminado, es vivir. 
Y claro, sin dinero no vivimos, sin dinero somos pobres, sin dinero no hay comida
sin dinero no hay felicidad. Que sucio suena eso, depender de unos cuantos pesos
que solo sirven en un momento y así volver al principio para poder recibir un poco más,
formándo un circulo infinito. Es mejor vivir sin la preocupación de que el dinero
es el centro de la felicidad y tomarlo como un medio mas para ser feliz
si no le atribuimos mayor importancia a este, la vida será un poco mas relajada, y más aun,
si a lo que nos dedicamos nos hace feliz y a la vez se recibe dinero por esto,
pero no lo miren como si el dinero fuera lo más importante, 
denle una importancia mas a la felicidad, ya que con este costearan sus propios sueños.

"Quizás mi mente no este muy creativa hoy porque la creatividad llega en el momento menos esperado" haciendo mención a las casualidades.

Casualmente miró a la gente que se convierte en lo que no es, por obligación-si se puede decir así-de lo que están rodeados, quizás estoy siendo muy duro con ellos, deben vivir como quieran, mientras no se arrepientan al llegar su hora, y si no hubo arrepentimiento; ¡Buena vida señores! tu meta en la vida se ha cumplido.

Busca la felicidad y cumple tus sueños, sin dañar a los demás, verás que así tendrás una vida tranquila, para pasar a otra diferente, en un mundo diferente o en este mismo, pero no siendo el mismo. 

sábado, 6 de octubre de 2012

Casualidades.

Las horas pasan caminando, frente a personas que,
mientras avanzan, tratan de resolver sus problemas
en el cielo, en una nube con forma de dinero.
Fijan la mirada en el suelo, para no caer.
y no fijan la mirada en los ojos gemelos que pueden encontrar.
Las casualidades son una en un millón
Una casualidad forma un nuevo rumbo.
En el cual los pensamientos se disparan excitados
a construir un nuevo mundo, que creían muerto,
pero casualmente se reconstruye poco a poco.
Una casualidad hace que el corazón salga por la boca
y los momentos se congelen, solo siendo una casualidad.
Casualidades son pocas, algunas inesperadas,
otras esperadas, pero olvidadas 
y retomadas de un segundo a otro.
Una casualidad formó los lazos de ahora
tal y como una simple casualidad, lo destrozó
un viaje olvidado, que con solo una casualidad
se retomo y mato el mundo tan hermoso y perfecto.
El mundo esta lleno de casualidades, son las mejores
y las peores, pero nunca planifiques una casualidad
porque las casualidades son solo casualidades.