Una taza llena de amargura en espera.
Se evapora el tiempo hasta el último segundo
y tu no llegas, no.
Y el frio satírico del invierno
clama con locura otra amargura
Y otra taza más,
y ahora con un toque de esperanza
mirando fijo el reloj que no avanza
y tu no llegas, no.
y ahí le sumo las cenizas ahorcadas
que caen al cementerio de la impaciencia
Y otra taza más,
y ya son tres y la esperanza se mata
y surge la locura desenfrenada
y tu no llegas, no.
Y mi mente piensa cosas vanas
y la oscuridad se acerca lentamente a mi ventana.
Y otra taza más
y esta clama tranquilidad hacia la locura
pero el tiempo se come las ansias
y tu no llegas, no.
y siento como la luz artificial se acerca a mi cara
y ahí el cementerio de cenizas llega a su límite
y otra taza más,
y esta por azar encuentra tranquilidad
y la puerta se abre lenta y bulliciosa
y ahí tu llegas.
Y te veo de negro mirando hacia abajo
como si el piso estuviera agrietado
Y otra taza más.
y te veo pálida y sofocada
y ahora el tiempo se enmudece
con la noticia anunciada,
y la taza que tan tranquila estaba
vuelve a su destinada amargura,
y nos mudamos de cementerio
y ahora lo amargo se comparte entre dos almas calladas.
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